Jueves 2 de Abril de 2009 22:22Depeche ModeCómo suena lo nuevo de Depeche ModeEscuché Sounds of the Universe. Estas son las primeras impresiones de un fan que todavía se debate entre la desilusión personal y la alegría general.Tan esperable como inevitable en estos tiempos, el nuevo álbum de Depeche Mode se coló en Internet casi un mes antes de su lanzamiento oficial. Y, claro, no pude aguantar la típica ansiedad de fanático, así que lo bajé.
Sounds of the Universe (SOTU) continúa el esquema sonoro que la banda viene desarrollando desde sus últimos dos discos: canciones cuyas melodías pasan, casi en exclusiva, por la voz de Dave Gahan, acompañada de ruidos y efectos, por momentos, fuera de armonía y hasta lacerantes. Esta es una fórmula que les funciona a la perfección a artistas como, por ejemplo, Björk, pero que en Depeche desnuda, a mi criterio, dos carencias.
Por un lado, la extraña preocupación de Martin Gore por que las canciones no suenen muy pop, lo cual lo lleva a elegir arreglos que terminan lastimando temas que podrían ser bellísimos. Por otra parte, el gran hueco musical que dejó la partida de Wilder, quien aportaba complejidad y elegancia al sonido de Depeche y que el trío jamás pudo reemplazar. En este sentido, el título “Sonidos del universo” resulta una irónica paradoja: aquí hay un enorme vacío espacial.
Pero claro: una cosa es que lo, en el fondo, un fan desea para “su” banda y otra es lo que un artista hace para sí.
Entonces, ¿qué vas a encontrar en esta oportunidad? Algo de la sensual modorra de Exciter y bastante de la oxidada maquinaria de Playing The Angel, con la “novedad” que aportan algunos teclados resonantes ochentosos y sonidos vintage que le dan simpatía y color a varias canciones.
Yendo al grano, el viernes cargué el disco en la compactera (qué viejo, ¿no?), lo escuché durante todo el fin de semana y esto fue lo que pasó:
1. In Chains (zzzzzzzz… ¿Eh? ¡Uh, empezó el disco!) 2. Hole To Feed (hay vida en el universo y un buen estribillo nos despabila un poco). 3. Wrong (un Gahan enojado porque está todo mal nos despierta de un sopapo. Tranqui, Dave, este es un buen corte. Está todo bien). 4. Fragile Tension (un extraño logro: que un tema completamente disonante tenga “gancho” de hit). 5. Little Soul (nuestra atención se pierde en este agujero negro). 6. In Sympathy (somos rescatados por una canción que pide pista en la disco y en la radio. Candidatazo a corte). 7. Peace (“La paz vendrá a mí” dicen a dúo Gahan y Gore, y salen a buscarla al espacio entre sonidos interestelares. El disco levanta vuelo con un tema que suena a los Beatles en órbita). 8. Come Back (esta canción parece que sobrevivió a Playing The Angel y vino arrastrándose a morir acá. Go home). 9. Spacewalker (otro de los típicos instrumentales que la banda suele incluir en sus discos. Intrascendente). 10. Perfect (un tema sobre cómo serían las cosas si todo fuera diferente. Un toque melancólico para otro de los puntos altos de la placa). 11. Miles Away / The Truth Is (musicalmente, lo mejor del disco. Un riff electro-cowboy a lo “Personal Jesús” con ciertos arreglos que coquetean con el hip-hop. Merece ser un single ya). 12. Jezebel (otra de las fijas del grupo: el “lento” cantando por Gore. Agradable hasta ahí nomás). 13. Corrupt (“Puedo corromperte / sería fácil / verte sufrir / Dios, cómo me complacería”, canta Gahan y nosotros celebramos una despedida con ese Depeche perverso y sucio que tanto nos gusta).
Conclusión: SOTU quizás no sorprende tanto como otros lanzamientos de la banda y hasta puede lucir algo inacabado en algunas partes, pero el balance general nos entrega varias buenas razones para devolverle la alegría a los fans (más allá de lo que cada uno desee). Y eso, sin importar el sonido, es un sentimiento universal. |
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